Municipios desconocen su división limítrofe

El crecimiento de Quetzaltenango y sus alrededores ha provocado problemas en algunos municipios colindantes por su división política, tal es el caso del municipio de La Esperanza.

La EsperanzaEl diccionario municipal de Guatemala describe que La Esperanza se fundó el siete de abril de 1910 mediante acuerdo gubernativo del presidente Manuel Estrada Cabrera con una extensión territorial de 32 kilómetros cuadrados en una tipografía plana.

Francisco José Cajas Ovando, historiador quetzalteco, dice que ese lugar fue una aldea de Quetzaltenango llamada Los Alisos, y en su inicio como municipio tuvo el nombre de Las Victorias, porque algunos vecinos de ese lugar consideraron como una victoria separase de Quetzaltenango por la opresión de ese tiempo del superintendente, quien los obligaba a realizar trabajos pesados. La Esperanza se formó como el municipio número 23 del departamento de Quetzaltenango.

Con el correr de los años, personas de diferentes lugares llegaron a vivir a Quetzaltenango y La Esperanza; y el crecimiento poblacional fue un tanto desordenado. La poca atención de las autoridades en la expansión de los servicios como agua potable, electricidad y transporte; y el bajo control en la venta de terrenos, provocó la pérdida a la vista de los límites municipales. Ahora la población que desea habitar esas áreas tiene problemas.

Uno de los casos, don Aurelio López, un vecino que tuvo la necesidad de realizar trámites de instalación de energía eléctrica, “cuando fui a las oficinas del INDE para los tramites, me dijeron que mejor recurriera a la empresa eléctrica de Quetzaltenango, aduciendo que la dirección de la casa pertenecía a ese lugar, y cuando me apersone a la mencionada empresa me regresaron al INDE”. Don Aurelio señala que muchos vecinos han tenido serios problemas por esta situación, “ambas municipalidades están en un callejón sin salida, al desconocer en donde, exactamente se ubican sus límites”, agrega.

En la actualidad la alcaldía de La Esperanza es representada por Augusto Escobar, quien además forma parte de una dinastía de alcaldes, su abuelo, padre y algunos tíos también estuvieron en la administración de esa comuna, su herencia fue un legado de historia y conocimiento de su pueblo. Escobar llegó a la comuna en el año 2000 y se ha interesado en conocer la realidad del problema limítrofe de su municipio; problema que según el alcalde, inició en 1970, cuando Quetzaltenango se empezó a extender su población a La Esperanza.

El alcalde Escobar, asevera que el motivo fue porque Quetzaltenango, paulatinamente Garita 2subió los limites que se fijaron desde que se creó La Esperanza, “nosotros tenemos documentos donde se establece que los limites están en avenida Las Américas; un buen ejemplo es el ingreso de transporte urbano al municipio, algunas personas recordarán que al final de esa avenida estaba la garita de control de trasporte urbano, posteriormente la subieron dos kilómetros, frente a la licorera de Botrán; y luego la trasladaron más arriba, a donde está el antiguo campo de aviación”, comentó.

En ese entonces la municipalidad de La Esperanza –afirma Escobar- era muy pobre y no tenía la capacidad de brindar transporte de esa categoría a vecinos que vivían en ese sector, por lo que acudieron a la municipalidad de Quetzaltenango a solicitar que los buses, por lo menos, llegaran a la entrada del municipio”, agrega.

Investigación

Según Augusto Escobar, se han hecho investigaciones en el Instituto geográfico nacional y en los archivos de Centroamérica, Guatemala y de la presidencia de la república para fundamentar que Quetzaltenango se ha apropiado de un aproximado de diez kilómetros de La Esperanza.

garita2En ese territorio, agrega Escobar, es fácil encontrar a personas que con anterioridad registraron su vivienda en ese municipio y que ahora, de la noche a la mañana, pertenecen a Quetzaltenango. Esa situación que ha provocado incontables problemas de tipo legal, se agravó desde el momento que ambas municipalidades se dieron cuenta que el terreno en disputa genera ingresos económicos.

Según análisis y observación, el problema es cómo definir los límites de construcción, para dar una identidad de cada uno de los municipios. Los problemas surgen en cada una de las municipalidades por no ser objeto de atención en ninguno de los planes de desarrollo municipal.

Solución

El alcalde Escobar dice que hasta el momento se tienen platicas con Jorge Rolando Barrientos, alcalde de Quetzaltenango, para analizar una posible solución a este problema, por otro lado, las negociaciones que se hagan dentro de la organización de la mancomunidad de municipios pueden servir para aminorar este problema y llegar a un acuerdo; “la mancomunidad puede ser un medio para que las localidades se unan para visualizar problemas entre si y encontrar la mejor solución para fortalecer el bien común”, dice.

Jorge Rolando Barrientos Pellecer, alcalde de Quetzaltenango, señaló que es importante la unión de los municipios y que aunque ha habido roces por el problema limítrofe, “en este momento se trabaja para que se tome una decisión al respecto y se arregle esta situación lo antes posible” argumenta.

La gerente de la mancomunidad en Quetzaltenango, Úrsula Rodas, comenta que aunque todavía no se ha firmado ningún acuerdo formal entre estas municipalidades, “por el momento se ha permitido únicamente al trasporte urbano hacer su ingreso a  La Esperanza”, informa.

El apoyo de la mancomunidad de municipios es importante, porque es la organización idónea para firmar convenios para establecer acuerdos y eliminar la incomodidad que tienen los vecinos que habitan en las áreas limítrofes de Quetzaltenango y La Esperanza.

2 comentarios

  1. saben me gustaria que me mandaran un listado de los aldeas de la esperanza es que me urge encontrar a un aseñorita que se llama lorena y que no se su apellido

  2. saben soy de concepcion chiquirichapa y me urge encontrarla

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