El rompecabezas sobre ruedas

La autorización desmedida de unidades, aumento ilegal al pasaje, saturación de rutas y el poco interés de autoridades pasadas por atender el problema de transporte urbano, es una situación que ahora afecta a toda la población de Quetzaltenango. Encontrar una solución es un desafío para las nuevas autoridades.

Hoy día, el servicio del transporte urbano es un problema que se ha escapado del control de la municipalidad y de las autoridades de transporte. La comuna no sabe a ciencia cierta el total de unidades que circulan en la ciudad diariamente, solo dicen que un promedio de 800. A ello se suma la poca atención de los empresarios del transporte en contratar personal calificado y de mantener en buen estado la mayoría de los buses y microbuses.

Registros del departamento de tránsito estiman que únicamente 550 unidades están debidamente autorizadas por solventar el proceso de revisión, el que consiste en verificar el pleno funcionamiento de los vehículos y la documentación requerida.

Eugenio Espinoza, representante en funciones del departamento de tránsito, dice que el resto de automotores, aproximadamente 250, fueron autorizados por el anterior concejo municipal, sin pasar por el trámite de revisión ante ese departamento. Espinoza agrega que, esa forma desmedida de incrementar el número de vehículos en este servicio, es una de las causas de la deficiencia que soportan los usuarios del transporte urbano.

El actual presidente de la comisión de transporte de la comuna Julio Aceituno, con tres meses de estar en el cargo, dice que lo mejor es “empezar de cero” porque hasta la fecha no tiene datos precisos del número de unidades y de las rutas autorizadas. “Se debe hacer un análisis documental, (…) saber el número de los buses con o sin revisión es un poco difícil”, agrega Aceituno.

Mala distribución de rutas

El número total de buses que recorre toda ciudad están distribuidos en un total de 65 rutas. Pero a simple inspección se puede notar, en varias paradas, una seria saturación de buses. En muchos de los casos, esa situación provoca caos vehicular en algunos lugares muy transitados de la ciudad.

Esa realidad se deriva del diseño poco estudiado para la formación de las rutas. Casi el 90 por ciento de los microbuses pasan en las mismas calles y avenidas. Tal es el caso de la cuarta calle de la zona tres, el área del templo a Minerva, el sector de democracia zona tres, entre otros.

Las rutas establecidas dan cobertura a un aproximado de 100 mil personas que utilizan este servicio todos los días. Aunque Julio Aceituno asevera que hasta el momento no se ha hecho un estudio del número exacto de personas que requieren del servicio urbano.

Por el momento se ha suspendido la autorización de nuevas rutas e ingreso de unidades, con la finalidad de iniciar un nuevo conteo y una revisión exhaustiva del servicio.

Preocupación por maltrato

De la mayoría de denuncias que se reciben, Aceituno dice que el 85 o 90 por ciento son de personas que alegan un mejor trato de parte de los choferes y ayudantes.

El funcionario dice que en conjunto con la Policía Municipal de Tránsito (PMTQ), se hacen las averiguaciones de los choferes y ayudantes que maltratan a los usuarios, para aplicar las sanciones correspondientes según el reglamento de tránsito.

Abel Sánchez, usuario del transporte, comenta que este servicio es “regular” debido a la forma “grosera” en que los choferes tratan a las personas, especialmente a los de la tercera edad. Otras personas entrevistadas concuerdan en lo mismo y señalan que el servicio de deficiente y que por la cantidad de personas que a diario se movilizan se debe tener calidad en el servicio.

Normalidad en los empresarios

A pesar de las circunstancias, para los empresarios del mencionado transporte todo parece marchar con normalidad. A la fecha la preocupación de ellos, es que se autorice el aumento del valor del pasaje de uno a dos quetzales. Ellos aducen que la deficiencia del servicio se debe al poco apoyo que reciben de la comuna, y que necesitan sufragar los “fuertes gastos” de mantenimiento de los automotores.

En rueda de prensa, los empresarios comentaron que el gasto de cada unidad es elevado. En el informe que entregaron se estima que el gasto varía según el tipo de mantenimiento, un promedio por vehículo de 2 mil 100 quetzales al mes, sin contar la depreciación e inconvenientes que puedan tener.

Universidad realiza estudio

Eduardo Vital, director del Centro Universitario de Occidente (CUNOC), dio a conocer que ingenieros y alumnos realizan un estudio para investigar la problemática real del transporte urbano de Quetzaltenango.

Por el momento se trabaja en la primera etapa que consiste en entrevistar a usuarios, choferes y empresarios. La segunda parte consistirá en hacer un análisis de la evolución que ha tenido la ciudad en cuanto al tema del transporte urbano.

Se espera que el estudio esté listo a finales de este año y se haga la entrega de resultados en enero próximo. Según Vital, este trabajo dará a conocer la realidad de este servicio y la forma en que se debe tratar la conformación y distribución de rutas y autobuses según las necesidades de la ciudad.

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